Atrapado en Territorio Enemigo (prólogo)

Un paraje yermo y carente de vida, con un clima extremadamente seco y caluroso. Era tierra de nadie, y allí estaba establecido un campamento del ejército estadounidense.

El hombre al cargo de la unidad establecida allí era el teniente Warren Kowalsyk. El teniente era un hombre veterano (45 años), apenas se le notaba el pelo (muy corto y albino), de aspecto terrible y duro, y la verdad era que se trataba de un jefe muy exigente.

Allí estaban establecidos aproximadamente 50 o 60 marines, casi todos fornidos y bien preparados, de la élite. Casi todos porque había una excepción: Trevor O’Donnell

Trevor era un joven de 20 años, hijo de un coronel condecorado por ser un héroe de guerra. Su rango era sargento y estaba como asistente personal del teniente Kowalsyk. Era alto, pelo moreno y con cara de no haber roto jamás un plato. Lo más notable en su físico era el color de sus ojos: eran de un azul siniestramente brillantes. También cabía destacar su inteligencia, se trataba de una persona muy sensata.

El campamento estaba establecido en ese terreno, a varios kilómetros de un complejo industrial y de almacenes controlado por una especie de mafia internacional, la cual disponía incluso de ejército y armamento propio. (continuará…)

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