Vaya fin de semana más chispeante que seguramente hemos vivido todos, especialmente el domingo, con el GP de Brasil de Fórmula 1 y, justo después, el Madrid-Barça.
Bien, empecé siguiendo el previo del Gran Premio desde las 17:30 horas, con Fernando Alonso necesitando tan solo un punto para ganar el mundial, con el aliciente de que era la última carrera del legendario Michael Schumacher, que buscaba despedirse ganando su última carrera (aunque partía desde la 10ª posición).
Fue empezar la carrera y los 2 Williams (que en todo el año no han dado pie con bola) ya estaban fuera al chocar mutuamente, mientras Schumi se colocó en una salida fulgurante 6º, tras Fisichella, pero salió el Safety Car (coche de seguridad) porque había trozos de los Williams sobre la pista. Fernando mantenía la 4ª plaza, tras Massa, Raikkonen y Trulli.
Tras relanzarse la carrera, Michael logró superar a Físico, pero una de las ruedas traseras reventó y se vió obligado a entrar en boxes. Al salir era el último, y las esperanzas de ganar la carrera se disiparon de pronto. Además, los Toyota de Trulli y Ralf Schumacher se tuvieron que retirar, y Fernando se plantaba tercero. La carrera prosiguió su curso, y tras el primer repostaje, Fernando se colocó segundo, posición que mantendría hasta el final con mucha comodidad. Cabe destacar que Pedro Martínez de la Rosa, que salía 11º, empezaba a remontar posiciones gracias a la estrategia de hacer un único repostaje. Pero lo espectacular venía de atrás… Michael Schumacher iba adelantando pilotos uno tras otro, completamente desatado y lanzado, marcando los mejores tiempos de la carrera.
Llega el segundo repostaje. Fernando sale justo por delante de Button quien le había tosigado durante varias vueltas pero sin llegar a poner en aprietos en ningún momento. Michael tenía delante a su ex-compañero Rubens Barrichello, a quien adelanta con una decisión escalofriante. Después dio cuenta de Fisichella, a quien solo tuvo que presionar un poco para que cometiera un error y se saliera de la pista. Michael ya era 5º, y tenía ahora delante a Kimi Raikkonen, su sucesor en Ferrari. Empieza a mostrarle el morro pero Kimi aguanta bien. ¡¡¡Pero en una curva, Michael se mete por el interior, se coloca paralelo a Kimi, llegando a haber entre sus neumáticos escasos centímetros, y logra ganarle la posición!!!
Impresionante el carrerón del gran campeón alemán, quien no tuvo tiempo para más, acabando 4º en una carrera antológica en el que fue pasando con una insultante superioridad a todo piloto que se le plantaba por delante. En una carrera que ganó su compañero Massa, por delante de Fernando Alonso y de Jenson Button… pero no dudaría en decir que, de no haber sufrido el reventón, la carrera la habría ganado Michael de forma incontestable. Es una pena que se retire un gran piloto y una gran leyenda… Se va a echar de menos a Michael Schumacher. Pero bueno, está Fernando Alonso, que acababa de revalidar el título de Campeón del Mundo de la Fórmula 1 con tan solo 25 años y que parece que va a dar mucha guerra durante varios años. Estoy con ganas de ver cómo se le dará la próxima temporada en McLaren, donde sinceramente presiento que las va a pasar canutas y no ganará un tercer título consecutivo.
Sobre el Madrid-Barça, sinceramente, apenas lo seguí por radio, prácticamente sin emoción porque el Madrid ganó 2-0 de forma incontestable frente a un Barcelona irreconocible. Me alegro, así se le rebajan un poco los ánimos a los culés, que falta les hacía




