Esta mañana nos llegó la factura de Vodafone, de los móviles de contrato. Resulta que la factura es excesivamente abultada, y que gran parte del consumo supuestamente lo había hecho mi hermana (muy raro si casi siempre tiene el móvil o desconectado, o sin batería o se lo olvida, y no es ni de llamar ni de darse de alta en servicios fraudulentos). Casi todo, de números 5554 o 101. Mi hermana no se dio de alta a ningún servicio de ningún tipo, especialmente porque sabe que hacen esa especie de timos… Pero yo no sabía que podían darse de alta solos, sin que lo solicites, porque eso es lo que le han hecho a mi hermana.
Pillaron el número de teléfono de mi hermana y se engancharon a él, enviándole un montón de SMS. Ahora, esa gracieta cuesta 60 euros extras, por algo que nadie, ni siquiera mi hermana, había solicitado. Me parece rastrero y ruin estas prácticas. Y a mi padre también, así que decidió llamar al servicio técnico de Vodafone… pues de risa, la compañía se limita a lavarse las manos y a decir que eso debe ser porque mi hermana lo dio de alta, y nada más marearnos enviando a una sección y otra.
¿Conclusión? Pues que nos vamos todos de Vodafone, nos trasladaremos a Movistar y que mi padre va a interponer una denuncia por estafa e incumplimiento de contrato. Esa gentuza no se va a quedar con esos 60 euros…
Añado finalmente: no sé qué utilidad tienen los servicios que ofrecen Blinko, Club Zed ni similares, no veo en absoluto las utilidades que tienen los tonos o politonos, esos servicios solo son timos, negocios fraudulentos que entre todos debemos echar abajo. Un móvil es solo un objeto para poder llamar y estar localizado en cualquier parte, no una consola o un cacharro para meter pijaditas y gilipolleces.
Edición: Hemos descubierto que la causante es MyAlert, y que todo ha surgido a raíz de su absorción por Buongiorno-Vitaminic, una empresa italiana de servicios móvil. MyAlert por sí sola no había hecho nada hasta ahora, fue a raíz de que estos estafadores italianos echaran manos de toda la lista que hnan recopilado sin que nadie supiera cómo y se pusieran a saco a coser a la peña a SMS y a forrarse, sin dar siquiera un aviso ni dar forma alguna de solicitar la baja. A estas empresas habrían que cerrarlas por fraude y estafa.