Lo sé, es raro verme hablar de fútbol por aquÃ, aun sabiendo que es una de mis grandes pasiones.
Y tengo que hablar de las quejas de Mijatovic y Schuster acerca de los arbitrajes. Si bien es cierto que el arbitraje del partido contra el Athletic fue esperpéntico (pero fue igual de malo para ambos), dudo mucho que haya una mano negra contra ellos… es más, las quejas son completamente infundadas. Me parece penoso cargar contra los árbitros dÃa sÃ, dÃa también. Eso da sensación de ser poco señor.
Éstas declaraciones, en mi opinión, lo único que logran es dar mala imagen a un gran club y que tanto árbitros como federación y otros clubes les pillen manÃa.
Y opino como Guardiola, entrenador del Barcelona: “el Madrid y Barça no pueden quejarse de los árbitros”, y tiene muchÃsima razón… y conste que soy merengue.
Bueno, vuelvo a estar online con mi PC, ya con placa y micro nuevos (una placa Asrock y un Intel a 2Ghz).
Muchos me preguntaréis que por qué no me apañé un AMD, pero ésta era la única placa que me permitÃa aprovechar el resto de la torre, y estuve toda la tarde de ayer haciendo ajustes e instalaciones a mi medida (fuera MS Office, fuera Adobe, fuera Nero…) y optimizando la configuración del XP PRO SP3 (con muchos truquillos expuestos en este blog), no sin tener algún problemilla con la gráfica (estaba deshabilitada la aceleración 3D, aún no sé cómo se solucionó… misterios de la informática).
En fin… 3 semanas con el portátil de mi madre, que se dice pronto. Pero al fin puedo decidir al 100% qué meter y qué no meter en MI ordenador
Si, tenÃa previsto hacer algunas entradas pero mi PC se ha “morÃo”.
Concretamente se ha roto la placa base, y para colmo ese tipo de placa ya no lo fabrican (cómo nooo, cada X meses hacen un nuevo modelo de placa y dejan de fabricar esa, para provocar compras de pcs nuevos). Desgraciadamente no estoy con liquidez como para comprar un pc nuevo y estoy a expensas de que un amigo de mi madre me encuentre una placa del mismo modelo…
En fin, esto va a ir para largo, y tengo que aguantar con el portátil de mi madre