Últimamente ha habido polémica por la circulación de publicidad sobre que “Dios no existe” y “Dios existe”, con las consiguientes polémicas entre creyentes y ateos.
Demostración rápida de que Dios no existe
Organizaciones católicas levantan la voz contra el “laicismo extremo” de los autobuses ateos
El Observatorio Antidifamación Religiosa considera “ilegal” la campaña del ‘bus ateo’
Que los ateos no se suban a la parra
Por más que leo, siempre llego a la misma conclusión: menuda gilipollez generada por la falta de tolerancia de la gente. Yo soy creyente (más bien agnóstico, pero no por eso dejo de creer), y me importa una mierda que un ateo no crea que exista, otro crea en Alá o el de la esquina en el Monstruo del Espaguetti Volador (ramén). ¿Qué coño me importa a mí eso? Porque no crea lo mismo que yo, ¿ya tengo que censurarle y discutírselo?
Sinceramente, creo que hay otros temas que al menos son serios y merecen la pena discutir, y no perder el tiempo con gilipolleces en los que se entretienen la gente incapaz de respetar las creencias de otros. ¿Quiénes sois para decir por publicidad en qué tiene que creer la gente
Ni los ateos, ni la Iglesia, ni nadie tienen derecho a hacer eso. Esto es un lavado de cerebro masivo y me parece lamentable, y aún más patética la polémica creada, a la que (cómo no, tienen que ir siempre de cabeza a la mierda) se han sumado varios políticos. Un 0 para los ateos y creyentes por este tema, al demostrar una completa intolerancia y falta de respeto hacia el resto de la gente.
Sinceramente, a mí me preocupa más el paro que preocuparme por si Dios existe o no, cuando ésa es una cuestión que no tiene respuesta.




